jueves, 27 de agosto de 2009

ENIGMA

Cada sábado en al noche era sagrado ver a Eliana bailar con sus amigas en una discoteca de menga, meniando sus caderas con vestiditos que llevaban a mas de uno al borde de la locura. “Tu la ve, tu la ve en una esquina postia, como si no pasa na, esta tan buena mano en el pelo, con poca tela de acá la veo…”. Definitivamente esa era su canción, nadie estaba más buena que ella y nadie se movía mejor. Hermanito si usted la ve se enamora, es encantadora y en cada carcajada entrega la vida!
Casi toda las mañana sale para la U, dizque a estudiar en una de esas universidades privadas del sur, le gusta ir a misa los jueves, comer pizza y los fines de semana va con su mejor amiga; la monita maluca a la misma discoteca. Paola, así creo que se llama su sombra, se ve que es buena amiga porque pa donde coge Eliana coge esa hembra, parece que la una fuera el complemento de la otra porque nunca se separan. Yo creo que esa monita es la manager de Eliana porque todos la buscan a ella ver si les hace el cuarto o les suelta alguna información pa hacerle el lance.
Entre rumba y rumba los hombres que se le van acercando buscan placer, aunque ella siempre se convierte en una cura, es como si todos los que comparten un rato de su vida con Eliana le quitaran un pedazo de lo mejor de su interior.
Ella no sabe que yo la sigo y que me doy cuenta de cada paso que da, que siento el mismo vacio que ella, pero a diferencia de los demás no me atrevo a acercarme porque se que si me cura, no la vuelvo a ver; así que prefiero seguir enfermo del alma antes que convertirme en una carga mas de su vida.
Su casa es el templo donde cada noche se permite ser lo que nadie ve, un alma enferma que mantiene en pena; la casa azul, así se le conoce en el barrio ubicado en una de las mejores zonas de la ciudad. Doña Lucia es la reina de la casa y al solo verla uno se da cuenta de donde saco Eliana ese cuerpo monumental y esa fuerza arrolladora. A doña Lucia solo se le ve cada tanto, porque es ejecutiva de una multinacional y solo tiene tiempo para trabajar e ir a la peluquería a estirarse el pelo.
No sé porque parce pero en esa casa todas son mujeres hasta la perra. ¡Lo que si me han contado es que los que llegan al remate en esa casa salen bien curados no se dé que! Pero la gente sale feliz. Estoy esperando a que llegue el sábado a ver si convenzo a la amiga de ella, a la monita como maluquita a ver si me da el roce y me lleva a esa casa, para saber el secreto de tanta felicidad. Bueno socio nos pillamos el próximo fin de semana y le cuento a ver cómo me fue.
Ese man nunca supo porque yo sabia tanto de esas de viejas y es que como se me va a olvidar la carita de Elianita cuando la conocí. Porque Aunque estábamos todavía muy pelados ella sigue sonriendo igual. Los niños del barrio siempre salíamos a las 5 en punto después de hacer las tareas de colegio a jugar disque escondite, los hombres lo jugábamos para que la niña que nos gustaba nos diera aunque fuera un piquito y yo en esa época buscaba y encontraba a Elianita; entre juegos y pendejadas se nos paso el tiempo y terminamos siendo los mejores amigos hasta que se la vino a picar de niña bien, con sus amigos del bachillerato que fiestas van y fiestas vienen yo la aconsejaba, la cuidaba y la quería pero las mujeres hermanito son tercas y caprichosas. A ella la callecita se la trago enterita y vaciita la dejo, ya no se le reconoce hay algo perdido en ella; un peso que lleva desde antes de nacer; peso que se le siente a toda su familia! No se pero yo siento que a Eliana la voy a reencontrar, siento como si algo en ella me fuera a cambiar mi vida y la de ella; como deseo que sea sábado, a ver si por fin esta historia comienza.

domingo, 23 de agosto de 2009

ELIANA


Definitivamente esa era su canción, nadie estaba más buena que ella y nadie se movía mejor. Eliana es de tez trigueña, ojos cafés, sus labios son pálidos, su cabello largo y negro; no es muy alta ni muy delgada. Hermanito! si usted la ve se enamora, es encantadora y en cada carcajada entrega la vida.
Ella estudia administración en una de esas universidades del sur, le gusta ir al cine, comer pizza y los fines de semana vienen con su amiga al mismo bar donde la conocí. Entre rumba y rumba los hombres que se le van acercando buscan placer, aunque ella siempre se convierte en una cura, es como si todos los que comparten un rato de su vida con Eliana le quitaran un pedazo de lo mejor de su interior.

Su casa es el templo donde cada noche se permite ser lo que nadie ve, un alma enferma que mantiene en pena; la casa azul, así se le conoce en el barrio ubicado en una de las mejores zonas de la ciudad. Doña Lucia es la reina de la casa y al solo verla uno se da cuenta de donde saco Eliana ese cuerpo monumental y esa fuerza arrolladora. A doña Lucia solo se le ve cada tanto, porque es ejecutiva de una multinacional y solo tiene tiempo para trabajar e ir a la peluquería a estirarse el pelo.

Sarita la hermana menor de Eliana es la consentida de la casa y vive en su mundo de reggaetón con sus amiguitas play. No sé porque parce pero en esa casa todas son mujeres hasta la perra. Lo que si me han contado es que los que llegan al remate en esa casa salen bien curados no se dé que! Pero la gente sale feliz. Estoy esperando a que llegue el sábado a ver si convenzo a la amiga de ella, a la monita como maluquita a ver si me da el roce y me lleva a esa casa, para saber el secreto de tanta felicidad. Bueno socio nos pillamos el próximo fin de semana y le cuento a ver cómo me fue.